Ojo por ojo, nos encandilamos.

Ruta Rosario a Nogoyá. Noche. Madre maneja tranquilamente a 90km/h con destino a su casa. De repente, un insensible aparece por detrás y, por kilómetros, mantiene las luces altas que reflejan en el espejo retrovisor y lastiman los ojos de nuestra protagonista. Finalmente, este individuo logra sobrepasarla. No pudo ir muy lejos. Un camión delante y autos que venían de frente conspiran para que Madre pueda vengarse poniendo ella las luces altas solo quitándolas para no encandilar a los que vienen de frente. Ante todo, responsabilidad vial.

Control policial. El individuo habla con el policía. Madre para detrás. El insensible de las luces altas sigue viaje. Madre es parada por la policía.

Policía: "Señora, por favor, quite las luces altas cuando va detrás de un automóvil"
Madre: "Mire, ese señor que va ahí adelante hizo lo mismo conmigo durante kilómetros. Yo simplemente le muestro lo que se siente."

El policía no pudo más que reír y dejar ir a Madre.

1 comentarios :

Negri dijo...

Obvio... el policía supo ver que Madre no es cualquiera y que mejor dejarla ir o sino ella le hará una infracción de tránsito en cualquier momento que vuelva a cruzarse con él... por hacer justicia nomás!